Portada de la obra de Galileo Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, publicada en Florencia en febrero de 1632 y considerada su obra maestra. Este trabajo es la culminación de una larga reflexión del autor sobre argumentos de cosmología y física. Representa el mayor respaldo de Galileo al sistema copernicano frente al ptolemaico, refutando los principales dogmas de la física aristotélica.
Nicolas Camille Flammarion nació en 1842 en Montigny-le-Roi, Francia. Inicialmente interesado por la teología, trasladó al cabo de poco sus aficiones a la astronomía, hasta el punto que a los 16 años terminó un manuscrito de 500 páginas titulado Cosmología Universal
e ingresó en el Observatorio de París como asistente de LeVerrier. Durante sus años en dicha institución, Flammarion realizó numerosas observaciones, entre ellas la de la Luna y Marte. Fundó la Sociedad Astronómica Francesa y recibió en 1922 Medalla de la Legión de Honor por sus contribuciones a la astronomía.
Este autor es, sin duda, el mayor divulgador en la historia de la astronomía. Un cráter en la Luna y otro en Marte llevan su nombre.
Camille Flammarion (1842-1925)
El nacimiento de la prensa especializada: el 5 de enero de 1665 apareció en París la primera publicación periódica «experta». Era un boletín de doce páginas que pretendía «informar puntualmente acerca de todas las novedades de la República de las letras», por iniciativa del magistrado Denis de Sallo. Su éxito fue inmediato a juzgar por la rápida aparición de fórmulas editoriales similares.
El primer número de Nature data de noviembre de 1869. Bajo el epígrafe «Revista científica semanal con ilustraciones» aparecían citadas las palabras del poeta romántico inglés William Wordsworth: «To the
solid ground Of Nature trusts the mind which builds for aye», del poema A volant tribe of bards on earth are found que escribió en 1823. Este primer número describía, a través del artículo de Norman Lockyer, el tercer eclipse total de sol del siglo, visible desde América del Norte, que había tenido lugar el 7 de agosto de ese mismo año.
Grabado de Dominique François Arago por John Sartain para el Eclectic Magazine (fecha desconocida). Arago, uno de los mejores amigos de James Smithson (científico británico que destinó su gran fortuna personal a la fundación de la Smithsonian Institution), defendía la utilización de la ciencia para mejorar la vida cotidiana. La influencia de la Revolución Francesa en este científico se tradujo en su dedicación a reformar la educación de las clases socialmente menos favorecidas.